Dos días infinitos sin ti
enredados en mi mente,
el cofre se partió en dos,
dejé de existir
intenté buscarme en las estrellas
pero ellas ya habían dejado
de brillar.
Sólo oscuridad:
después de la tormenta viene
la calma.
Los recuerdos vencieron al olvido.
Olvidar es morir: morir sin haber vivido.
Los recuerdos vencieron al olvido.
Por eso he vuelto;
para que estalle la tormenta del deseo,
para amarte sin frenos,
el viento nos acariciará en
la dulce brisa de la vida,
el mar lamerá nuestras heridas
aunque la sal nos duela,
somos dos almas gemelas luchando en
este juego del amor.
El universo nos acompañará
en nuestro viaje
y con nuestra pasión,
eclipsaremos la luna y las estrellas
para que no haya testigos.
Helena Sauras (16 anys)