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D Las regiones más despobladas crean un «lobby» ante la UE ESTACADO
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El reparto de fondos europeos con nuevos criterios (como despoblación) a partir de 2007 es el objetivo que se han marcado las regiones con problemas demográficos, como Aragón, en la conferencia de Lycksele.
JOSÉ LUIS VALERO. Zaragoza
Aragón ha logrado su propósito en la conferencia celebrada los días 12 y 13 en Lycksele (Suecia) sobre regiones despobladas y políticas estructurales europeas, organizada por la Presidencia sueca de la Unión Europea. Las veinte regiones europeas más afectadas por problemas demográficos unieron esfuerzos a la hora de plantear medidas para superar esas deficiencias. Todo un «lobby» o grupo de presión para incidir ante la Comisión Europea, el Parlamento de Estrasburgo y el Comité de las Regiones, con vistas a que el próximo reparto de fondos estructurales –a partir de 2007– acabe con la validez del Producto Interior Bruto (PIB) por habitante como único criterio para distribuir las ayudas.
Además, en la citada conferencia, donde Aragón presentó su informe, los representantes de la Comisión asumieron que hay que corregir casos como el nuestro, una Comunidad excluida del Objetivo 1 porque las cifras del área metropolitana de Zaragoza distorsionan una cruel realidad: el 95% del territorio aragonés es zona rural frágil, mal estructurada, con 24,7 habitantes por kilómetro cuadrado (ocupa el duodécimo lugar entre las zonas más despobladas de Europa), y está en el límite de los que se considera «desierto demográfico». Una frontera que sí traspasa la provincia de Teruel (salvo Andorra, Bajo Aragón y Teruel): las comarcas pirenaicas y la de Monegros en Huesca; y Campo de Daroca, Ribera Baja del Ebro y Campo de Belchite, en Zaragoza. Sólo Castilla-La Mancha presenta en España peor índice que Aragón, pero los castellanos son del Objetivo 1.
Así que la cita sueca ha sido positiva para Aragón, como destacaban ayer los dos representantes del Gobierno autonómico: Alain Cuenca, director general de Economía, y Alfredo Boné, director general de Administración Local. Aunque en este tipo de conferencias no se toman decisiones concretas, las conclusiones finales estuvieron en la línea planteada por Aragón: el reparto de fondos estructurales deberá atender a criterios de densidad de población, envejecimiento y retraso económico: se creará un grupo de trabajo en el seno de la Comisión para dar soluciones; y que la intervención política sea de abajo arriba, es decir, apoyar iniciativas destinadas a generar actividad económica desde el municipio hasta la UE, pasando por la Autonomía y el Estado. Es decir, la cooperación y colaboración de todas las administraciones.